Luego de trabajar por muchos años en empresas y en especial en PyMes, he comprobado que el éxito no sólo se alcanza con buenos empresarios, buenos productos o brillantes ideas.

El clima societario, la relación entre los dueños y la armonía de la matriz societaria definen también su destino.

Empresas Socio-Amigas, Pymes, familiares, emprendedores e innovadores.

El clima societario, la relación entre los dueños y la armonía de la matriz societaria definen también su destino. Se suele decir que es mejor que un socio se convierta en amigo, a que un amigo se convierta en socio.

Si esto es así, qué podemos aportar desde nuestro trabajo de consultoría para que tantas sociedades construidas sobre la base de la amistad prosperen, crezcan y se consoliden. Seguro son capaces de lograrlo pero muchos de los acuerdos previos basados en el amor y la camaradería no alcanzan o no son  suficientes cuando el proyecto crece.

En qué se parecen estas empresas innovadoras o de emprendedores a las tradicionales empresas familiares.

Una de las primeras cosas que surgen es que en etapas tempranas de crecimiento se incorporan miembros allegados o familiares de los socios, lo que poco a poco las transforma en empresas familiares en etapa embrionaria.

Otro de los momentos de la verdad en todas ellas es cuando debemos o podemos  identificar en qué momento dejamos de ser emprendedores para ser empresarios. 

Cómo trabajar la transformación. La transformación progresiva de la Empresa y nuestra propia transformación como empresarios. En esta etapa también existen muchas similitudes.

Nuestros propios e individuales patrones de desarrollo y crecimiento por momentos confrontan con los de la empresa, con nuestros socios o nuestra familia.  

Muchas veces en el plano más personal, nuestra primaria idea de ser independientes se escabulle cada vez más con una demanda interna que crece. ¿Existe realmente la libertad de ser nuestros propios jefes? Paradojas entre la fantasía y la realidad del día a día. Y una exigencia de dedicación y tiempo que crece.

La relación entre los socios como termómetro del clima laboral

Muy pocas familias o empresas innovadoras están preparadas para reconocer que hay problemas, mas allá de las cuestiones propias de la actividad que desarrollan. Todo siempre se reduce a problemáticas contables, logísticas, financieras, y un largo etc.

Reconocer la necesidad de hacer algo y que no se satisface con más abogados, más o nuevos contadores, más sistemas, es el camino para encontrar una alivio y una salida sana del túnel en el que se está atravesando, muchas veces con dolor y con la emocionalidad en un punto crítico.

Buscar culpables no es la solución, y no se piensa en que uno mismo puede ser parte del problema. Evitar la comunicación no ayuda y lejos de hacerlo, todo lo complica más. Ni la indiferencia, ni creer que solo se trata de una fase resulta de ayuda. Entrar en un abismo de la emocionalidad, acaba por afectar a cada uno de los integrantes, a la familia, en el caso de una empresa familiar y a los resultados del negocio.

Trabajamos sobre:

  • Políticas preventivas, protocolos.
  • Conociendo y cuidando para que la conflictiva interpersonal no se convierta en problemas empresarios.
  • Recomendando otros expertos cuando se hace necesario involucrar otras especialidades o trabajar con los expertos con los que ya cuenta la organización.
  • Lograr consensos para que los responsables de la empresa en su conjunto avalen el trabajo a realizar, para asegurar los resultados.
  • Compromiso de cada uno en su rol para aportar su talento y su destreza en los objetivos de la mejora.

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